Arte de Gino

Hola! quisiera darte la bienvenida a este viaje, el viaje de la escritura y el sentimiento.
Abrochen el cinturón de seguridad que es un viaje al alma.
Alan Gino

miércoles, 29 de julio de 2009

La luz eres tú, rubia.

¿Acaso el sol caminó cerca de mi barrio?
Más precisamente en la verdulería de Marcelo.
Busqué en Google para constatar la buena nueva,
Pero allí nadie decía nada al respecto.

También busqué por Facebook
Por si la estrella que vi con tonalidad clara
Tenía nombre, pero tampoco encontré nada.
¿Serás de esos sueños? Porque no quiero despertar, rubia.

Ahora que no puedo dormir,
Porque mis lentes no pudieron filtrar
La luz que desprendía tu rostro,
El cristal opaco mermo en tu mirar.

Ese haz que no pudo contener,
Dio directamente en mis ojos,
Desde aquella tarde no logro ver el día,
Nomás que tú aparezcas, rubia, en alma y cuerpo.

¿Cuál será tu nombre?
¿Compartes la humedad? ¿En qué rio nadarás?
si tu luz hizo olvidar el mío,
¿Dónde habitaré yo? ¿Volveré a morir lejos de tu frontera?

No le puedo poner título a esto,
Porque no aprendí todavía el tuyo,
Quisiera poder compartir una cerveza contigo,
Y saber si un poeta puede entrar en tu camino.

Alan Gino

domingo, 26 de julio de 2009

Dime

Dime si estás despierta
o acostada en esta hora de la madrugada.

Dime si cuando sueñas
yo estoy presente o soy una vil pesadilla.

Yo acuchillo estrellas
a cada paso en la oscuridad,
mientras que el silencio no me habla
yo descifro a mi soledad.

Dime si te rozan el alma
o sigues buscando a la brisa.

Dime sólo una vez si pensaste
que yo era el indicado para besarte.

No quiero seguir en este tormento,
quiero gritar al cielo que ya no te necesito,
pero te sigo esperando en cada amanecer
preguntándome sí algo te queda de mí en tu ser.

Alan Gino

jueves, 23 de julio de 2009

El Sol

Pensé que lo sublime habia pasado
cuando al amanecer me rozaban sus manos,
lo que sucede es que afuera es de noche,
y aquí dentro donde posan tus ojos da el sol.

Tu sonrisa es de archivo,
no se parece el suave gemido del mar,
desde tu cabello hasta tus pies regalas arte,
y yo como pseudo escritor te quiero contemplar.

Quizás este sea uno de esos sueños,
quizás la noche no sea noche,
sólo sea un espejismo de mi oscuridad,
quizás no seas real, ¡pero de este sueño no quiero despertar!

Alan Gino

sábado, 4 de julio de 2009

El ocaso vuelve

 El ocaso vuelve

A veces pasa que el silencio
me habla y no lo puedo escuchar,
que el sonido que desprendía tu boca
se ahogo por la sequía que dejo el mar.

No hay arroz para inflar el pasado,
menos que venga para volverte a mi cama,
la cinta de tu pelo que amarraba al tiempo
se fue y con ello la esperanza del alma.

Y ahora que el ocaso vuelve,
me encuentra desprotegido, 
con tantas mascaras cubriendo bocas
y que no me deja ver la tuya,
y ahora que no me envuelves,
que todo que esta marchito,
la tormenta se escucha entre las mentiras
y entre tu la más linda.

Mi anhelo no lo escuchas,
el sueño de volverte a ver
queda ceñido en la oscuridad,
ya no existe la luz en el amanecer.

Este corazón que no late,
que grita por ti y tu nada,
cómo le explico que te fuiste
que ya no te vera en la almohada.

Y ahora que el ocaso vuelve,
me encuentra desprotegido, 
con tantas mascaras cubriendo bocas
y que no me deja ver la tuya,
y ahora que no me envuelves,
que todo que esta marchito,
la tormenta se escucha entre las mentiras
y entre tu la más linda.

Alan Gino