Que fugaz se hace el tiempo
cuando de tu mano aprendo a caminar,
y que eterno es cuando te alejas,
en esos momentos te quiero raptar y llevar al mar.
Tan sólo son horas por semana,
puñados de minutos en que soy feliz,
en las que cierro mis pupilas
y cuando abro me doy cuenta que estás tú ahí.
En la sinceridad de tus palabras
me quiero sumergir, perderme en tu espejo azul,
quedar hechizado allí y no escapar,
que sientas que en tu ocaso yo te doy luz.
Entre tus manos posees mi corazón,
no deseo que me consideres cursi,
pero este poeta que habla con el alma
anhela que tú seas sus alas, y espero que sea así.
Ni habla de la melodía que desprende
tu voz en la mañana, en la tarde o en la noche
donde los corazones se debilitan
tú lo haces arder al compás de tus mil soles.
Sé también, rubia, que escondes veneno,
aunque asumo el riesgo, antes muerto
al saber que estás y no conmigo,
el crecer es fuerte y más estando contigo.
Alan Gino
Arte de Gino
Hola! quisiera darte la bienvenida a este viaje, el viaje de la escritura y el sentimiento.
Abrochen el cinturón de seguridad que es un viaje al alma.
Alan Gino
Abrochen el cinturón de seguridad que es un viaje al alma.
Alan Gino
sábado, 23 de enero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Un final
Estuve cantando canciones
que había olvidado en aquellos garitos,
quizá algo entonado por algún trago.
Todo parecía normal en mi noche,
alcohol, canciones, poesía y alguna mentira
que decir ante mujeres desconocidas
Pero dicen que todo tiene un final,
en estos momentos lo estoy transitando,
entre la gente digo mi verdad gritando
Rubia, tanto tiempo te espere,
tanto te anhele y aun sin conocerte,
cómo será que tus manos al rozarte
me devolvieron poesía al poema de ayer.
Te conté que no dispongo de talento
para escribir describiendo tu rostro,
tus manos, tus labios, tu sonrisa, tu cabello,
pero bueno, como sabrás dispongo del sentimiento.
Mi estadía en libertad se va acabando
y con ello muchas aventuras, pero hablo,
quiero ahogarme en el paisaje de tu lago,
y en la guerra quiero morirme estando en tu bando.
Alan Gino
que había olvidado en aquellos garitos,
quizá algo entonado por algún trago.
Todo parecía normal en mi noche,
alcohol, canciones, poesía y alguna mentira
que decir ante mujeres desconocidas
Pero dicen que todo tiene un final,
en estos momentos lo estoy transitando,
entre la gente digo mi verdad gritando
Rubia, tanto tiempo te espere,
tanto te anhele y aun sin conocerte,
cómo será que tus manos al rozarte
me devolvieron poesía al poema de ayer.
Te conté que no dispongo de talento
para escribir describiendo tu rostro,
tus manos, tus labios, tu sonrisa, tu cabello,
pero bueno, como sabrás dispongo del sentimiento.
Mi estadía en libertad se va acabando
y con ello muchas aventuras, pero hablo,
quiero ahogarme en el paisaje de tu lago,
y en la guerra quiero morirme estando en tu bando.
Alan Gino
lunes, 11 de enero de 2010
Ya no hay luz
Hay destellos que galopan en el cielo,
qué es lo que trina en el pavimento,
ya no hay que encontrar culpables,
el juez acuso al inocente viento.
Todo quedo en la nada en ese juicio,
no se pudo defender aquel viento
por todos los medios se vio que fue brisa,
pero el que no tiene, paga con el encierro.
Cuándo fue que el león dejo de ser rey,
o ese dios pagano que enterraron bajo la cruz,
cómo llegué a estos días tan raros que
los noticieros ya no muestran un rayo de luz.
Esa hierba que probo Jaime le dio alas,
mientras hay marchas por seguridad,
él siente que tiene un armazón de flores
y se oculta en su mágica realidad.
Ahora quién me oculta el cielo,
porqué encierran al pobre viento.
El juez lo acuso de traicionar al sol,
mientras que sigue libre aquél bofe de tiento.
Cuándo fue que el león dejo de ser rey,
o ese dios pagano que enterraron bajo la cruz,
cómo llegué a estos días tan raros que
los noticieros ya no muestran un rayo de luz.
Alan Gino
qué es lo que trina en el pavimento,
ya no hay que encontrar culpables,
el juez acuso al inocente viento.
Todo quedo en la nada en ese juicio,
no se pudo defender aquel viento
por todos los medios se vio que fue brisa,
pero el que no tiene, paga con el encierro.
Cuándo fue que el león dejo de ser rey,
o ese dios pagano que enterraron bajo la cruz,
cómo llegué a estos días tan raros que
los noticieros ya no muestran un rayo de luz.
Esa hierba que probo Jaime le dio alas,
mientras hay marchas por seguridad,
él siente que tiene un armazón de flores
y se oculta en su mágica realidad.
Ahora quién me oculta el cielo,
porqué encierran al pobre viento.
El juez lo acuso de traicionar al sol,
mientras que sigue libre aquél bofe de tiento.
Cuándo fue que el león dejo de ser rey,
o ese dios pagano que enterraron bajo la cruz,
cómo llegué a estos días tan raros que
los noticieros ya no muestran un rayo de luz.
Alan Gino
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