Arte de Gino

Hola! quisiera darte la bienvenida a este viaje, el viaje de la escritura y el sentimiento.
Abrochen el cinturón de seguridad que es un viaje al alma.
Alan Gino

viernes, 25 de mayo de 2012

Descubrirte

Me encanta descubrirte en la madrugada,
cuando la luna se posa en la ventana,
tu llanto arrulla en un sostenido de la
volcando el canto sobre la almohada.

Sólo puedo mirarte, y ya no hay nada,
sólo eso, besarte cuando me miras,
quedar perdido en cada instante
cuando tus deditos se aferran al alma.

Sólo poseo una guitarra y algunos poemas
para que crezcas, pero el amor
que dispongo no se compara con dinero,
ningún capitalista puede comprarlo.

Mi futuro se plantea en tus manos,
habrán flores en cada amanecer
si tú sonrisa ilumina mi vida,
sólo así, tan sólo así, seré feliz.

sábado, 24 de marzo de 2012

La sutil cornisa


La noche se enfría durante
el cenit del amanecer,
tardío y solemne es el arte
que desprende tú silueta de mujer.

Conviven las anheladas revoluciones
en el neceser que cubre tú sonrisa,
será cuestión de hallar la llave
para llegar a la sutil cornisa.

La burguesía se salpica insulsa
cuando queda al pie de la belleza,
tanta sangre que pide la chusma
y no logran ver el haz de estrella.

Se le nublan los ojos al sol
cuando tu rostro en el crepúsculo
se asoma, y enmudeces al cielo
en el resplandor de tus labios.

Alan Gino

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿Acaso la lluvia te molesta?

Bajas la ventana para que no te roce
cierta enfermedad del exterior,
aunque explotes por dentro
el ciego observa mejor.

Deambulas en el espejismo
y cuando no quieres ver
te sientas, agarras el control
y cambias el canal de tu led.

¿Acaso la lluvia te molesta?
o quizas sea la presencia
que no sea tu "yo" personal
el que te encierra sin anestecia,
y corta la ventana del alma
para que un amor de sentencia
no empape con languidas gotas
cada centavo de tu esencia.

Vas quemandote, quieres gritar
pero tienes miedo de cruzar
el portal que te obligue a resignar
por el real sentimiento de amar.

¿Acaso la lluvia te molesta?
o la bienvenida de la brisa
que peina tu pagado cabello
al compas del jazzero viento.

Alan Gino

jueves, 11 de agosto de 2011

Volviendo


Aprendo a volver a decir lo que siento,
¡Oh Dios! qué difícil es eso…
Al mismo tiempo, en tu aroma vuelo,
¡Buda mío! en qué cielo me he metido.

Quizá, si te cuento… que en tus ojos
me voy deshilando de a sorbo a sorbo,
sin embargo, intento resistir durmiendo
entre el aro y el oasis de tus rojos labios.

Si de perderse estamos hablando…
qué decir de la paz que me dan tus manos,
tan suaves, delicadas y traídas del Olimpo
que adornan cada centímetro de mi cielo.

Hasta donde mi alma ha llegado…
a un universo desconocido, envuelto
entre el aplauso de un inspirado teatro,
pero, yo prefiero el candor de tu abrazo.

Alan Gino

jueves, 30 de junio de 2011

Pequeños focos


El viento nos acerca, nos roza con su pelo,
detrás de él van acomodando las butacas
los mirones que se quedan con las ganas,
y que tú sonrisa se convierte en mi anhelo.

Te vas transformando lentamente en agua,
pensar que buscaba sólo un vaso para saciar
esta sed desértica y llegaste como manantial
para darme vida frotando cada cuerda del arpa.

En pequeños focos vas ganando tu guerrilla,
de a sorbos vas moviendo tus rojas fichas
para llegar al centro de la estrella de mi corazón,
¿cómo no convertirte en dueña de mis suspiros?

Despacio el tiempo nos apura, tantos besos,
tantos abrazos y no quedan manos para el deseo,
sin embargo, aquí te espero con el alma en las manos,
quizá mañana te descubras entre poesía y amor.

Alan Gino

miércoles, 22 de junio de 2011

Preguntas


¿Quién será el dueño de tus sueños?
el que protege con su vida tus suspiros,
¿dónde habitara el ser de tus reencuentros
que cada noche te envuelve en respiros?

¿A qué son bailaran tus caderas?
¿En qué momento tu mirada se pierde
y vuela entre montañas y selvas?
¿Qué caricias regalas en noches relentes?

¿Dónde dormirá tu conciencia al verme?
¿En qué lugar se te olvido mi recuerdo?
Tanta prisa para correr, y yo moliéndome
en una eternidad que me deja cuerdo.

Preguntas y más preguntas, pero no hallo
una respuesta que le conteste a la madrugada,
en un momento eras princesa con tallo
y ahora un cuestionario frecuente de un hada.

Quizás en algún momento vengas a devolver
lo que te llevaste sin mi consentimiento,
que con vileza macilenta lograste revolver
en tu alma mi corazón repleto de sentimiento.
Alan Gino

martes, 10 de mayo de 2011

Tan sólo bastaría


Tan sólo bastaría con un segundo vivir
dentro del hechizo que hay en tu mirar,
tan sólo un segundo tuyo dentro de mi
bastaría para calmar este dolor de amar.

Tan sólo bastaría de tu pequeña presencia
para aniquilar soldados, muertes y fusiles.
Tan sólo bastaría que deambules tu esencia
en las estrellas para multiplicarla por miles.

Tan sólo bastaría que marques tus huellas
en las baldosas de mi vida para darle alma,
tan sólo bastaría que el aire en que sueñas
se cole por la rendija de mi ventana al alba.
Alan Gino