Y es como dicen los pronosticadores
que siempre llega el ocaso y la tempestad,
cambia el horario y las estaciones
pero siempre llega aflorando su verdad.
Y esto tampoco es la excepción,
nunca mentí al decirte que daba la vida
por esto que habíamos construido,
pero tu eras insegura a este boleto de ida.
No voy a ocultar lo que siento,
ya sabes que no soy de esos hombres
que fingen ser fuertes, pero mi alma
grita hasta ensordecer tu resumido nombre.
Eras todo para mi, y lo sigues siendo,
pero llegamos al hartazgo y con eso el fin
de una historia de descubrimientos,
cómo haré para vivir un yo sin un ti.
Volveré a mis rutas, a los bares
que cierran con el sol quemando,
ese seguramente sera mi destino,
por eso te digo ahora "chau, adiós"