Tan sólo bastaría con un segundo vivir
dentro del hechizo que hay en tu mirar,
tan sólo un segundo tuyo dentro de mi
bastaría para calmar este dolor de amar.
Tan sólo bastaría de tu pequeña presencia
para aniquilar soldados, muertes y fusiles.
Tan sólo bastaría que deambules tu esencia
en las estrellas para multiplicarla por miles.
Tan sólo bastaría que marques tus huellas
en las baldosas de mi vida para darle alma,
tan sólo bastaría que el aire en que sueñas
se cole por la rendija de mi ventana al alba.
Alan Gino