Arte de Gino

Hola! quisiera darte la bienvenida a este viaje, el viaje de la escritura y el sentimiento.
Abrochen el cinturón de seguridad que es un viaje al alma.
Alan Gino

lunes, 25 de octubre de 2010

Princesa

Ya no me soporto más con este tormento
de pensar en ti y no tenerte a mi lado,
no logro convivir más con tu recuerdo
quisiera olvidar tu cuerpo pero no puedo.

Todas las noches es más de lo mismo,
te sueño, te vivo y luego amanece el ocaso
y no estás, y no te encuentro y te odio,
pero al mismo tiempo te amo y no te olvido.

¿Qué fibra tocaste que no te puedo quitar?,
eres una espina que me acaricia el alma
y no puedo hacer nada para quitarte, princesa,
sigo aquí gritando tu nombre en las sabanas
donde fuiste dueña de mi esencia de poeta,
en las calles persigo tu presencia y no estás,
tu voz se fue colándose por la azul ventana
hasta dejarme solo, en compañía de la soledad.

Me dices que te vas a aquellas sureñas playas
y yo aquí haciéndome el fuerte para no llorar,
¿qué será de mi y de esta lánguida ciudad
que no vera recorrer más tu madona figura?

Alan Gino

sábado, 16 de octubre de 2010

El ocaso vuelve

A veces pasa que el silencio
me habla y no lo puedo escuchar,
que el sonido que desprendía tu boca
se ahogo por la sequía que dejo el mar.

No hay arroz para inflar el pasado,
menos que venga para volverte a mi cama,
la cinta de tu pelo que amarraba al tiempo
se fue y con ello la esperanza del alma.

Y ahora que el ocaso vuelve,
me encuentra desprotegido, 
con tantas mascaras cubriendo bocas
y que no me deja ver la tuya,
y ahora que no me envuelves,
que todo esta marchito,
la tormenta se escucha entre las mentiras
y entre tu la más linda.

Mi anhelo no lo escuchas,
el sueño de volverte a ver
queda ceñido en la oscuridad,
ya no existe la luz en el amanecer.

Este corazón que no late,
que grita por ti y tu nada,
cómo le explico que te fuiste
que ya no te vera en la almohada.

Y ahora que el ocaso vuelve,
me encuentra desprotegido, 
con tantas mascaras cubriendo bocas
y que no me deja ver la tuya,
y ahora que no me envuelves,
que todo esta marchito,
la tormenta se escucha entre las mentiras
y entre tu la más linda.

Alan Gino