Si en un sueño te veo, dime ¿qué debo hacer?
seguir corriendo para no sufrir
o soportar contigo el sopor de saber
que mi alma al amanecer volverá a morir.
En mi plaza siempre es jueves
marchando contra tu recuerdo con dolor.
Dicen que es mejor morirse
a quebrarse, ¿pero esa persona vivió el amor?
Tu voz sigue retumbando en el neceser,
pero paso tanto tiempo que me cuesta
descubrirla y a veces te confundo entre whiskys
y otras yerbas que me dejan al otro lado de la acera.
Ya paso algún tiempo desde tu adiós
y cada vez se dificulta más encontrarte,
por eso sigo buscando en otras almas
lo que en ti perdí, lo que jugué contigo y regalé.
Ya tiene final la noche, hallé mínimas cosas
que me hacen más feliz que recordarte,
tiene nombre y apellido, caricias de mantel,
y labios que arman guerras al besarte.
Ojos que dejan ciego al propio ciego,
una silueta que hace quebrar a empresas
y esta vez no voy a dejar pasar al tren,
además labios que desatan las más feroces guerras.
Alan Gino